El Impaciente Mex.

Un Pequeño, pero muy sentido homenaje a El Paciente Inglés, en su cumpleaños número 10.

© Miramax Films

Hace diez años en el mundo del cine no se hablaba de otra cosa que no fuera la cinta que había cosechado excelentes críticas y varios premios entre ellos 9 oscares; la película se llamaba El Paciente Inglés y yo estaba mas que impaciente por verla, pero en aquel entonces, en Monclova, solo había dos cines y había que esperar largos meses para ver cualquier película, incluidas por supuesto, las no comerciales. Uno se tenía que conformar con lo que llegara y esperar que las grandes urbes desocuparan las copias de las películas en cuestión para que no las mandaran a nosotros, por eso muchas de esas cintas, cuando llegaban parecían películas de antaño de tan usadas y maltratadas que llegaban.

En aquel entonces yo tenia 17 tiernos años y mis días se repartían entre trabajar de chalán en un taller de cortinas enrollables, bajo las ordenes de la persona más exigente y escrupulosa que uno pueda imaginar, que por cierto era mi tío y por las tardes iniciaba mi carrera de contaduría publica, cuando en realidad lo que yo quería era estar en el D. F. en alguna de las dos únicas escuelas de cine que existían en aquel entonces y que por caprichos del destino no se pudo. Y aunque mi tío y la gente a mi alrededor me pedían que tuvierapaciencia yo la verdad quería lanzar todo a la goma.

© Miramax Films.

Un sábado a media mañana pintaba de verde una pared con mucho miedo de no manchar el piso, por lo que acomode largas filas de papel periódico en la orilla del suelo, en una de esas me agache a pintar debajo de un lavabo y descubrí en la cartelera del cine que había llegado la película al recién modernizado Cine Picasso. Mi alegría fue tanta que casi tire un brinco dándome un buen fregadazo en la nuca con el lavabo. La Única función que había era como a eso de las diez de la noche, así que mi única oportunidad para verla era ese día de esa única semana, por que era seguro que para la próxima saldría de cartelera. Hice los arreglos necesarios, mi hermanome acompañaría y una tía pasaría por nosotros a la salida.

La sala se llenó de personas mayores, recuerdo habernos visto a mi hermano y a mi sentados entre puros viejitos y parejas maduras. No recuerdo haber batallado para entrar aunque ambos éramos aún menores. El proyector se hecho a andar y la pantalla se lleno de imágenes que jámas podré olvidar.

Sobre las dunas del desierto del Sahara se desliza la sombra de una avioneta, sobre la cual duerme placidamente una mujer en el primer asiento, mientras que desde atrás un hombre la conduce hábilmente, de pronto, unas baterías atacan inmisericordemente a la indefensa nave, la cual se desploma envolviendo a los viajantes en llamas. Meses mas tarde el hombre desfigurado, sin nombre, sin memoria, sin nacionalidad y solo conocido como El Paciente Inglés yace sobre una cama esperando que llege el final, bajo los cuidados de la enfermera Hanna, mientras que los recuerdos de una vida pasada empiezan a fluir y con ellos una historia de pasión, amor y por lo tanto, de un inconmesurable dolor.

© Miramax Films.

Casi para el final, entre la silente concurrencia se escuchaban solo unos cuantos sollozos, entre ellos los míos, ante la mirada atónita de mi hermano, salí del cine flotando, había llovido un poco y los escalones estaban resbalosos, mi tía ya nos esperaba en el carro y nos llevó de regreso a casa. Esa noche, cuando me recosté y cerré los ojos, podía ver la sombra de la avioneta entre las dunas de aquel lejano desierto y soñé con ellas toda la noche.

El Paciente Inglés es una cinta tan lenta, que casi nadie la aguanta, tan lenta, que en los primeros cinco minutos no se ve otra cosa que un pincel dibujando con toda calma la silueta de un hombre nadando, tan lenta que me enseñó lo que mi ni mi Tío, el del taller, ni nadie más pudo. Que a veces para disfrutar de algo hay que tener paciencia, esperar al momento justo para que lleguen a ti las cosas. A partir de ahí traté de aplicar esa filosofía a mi impaciente existencia y aunque siendo sincero en muchas ocasiones falle y me desespere, en otras muchas cosas, aún diez años después, sigo esperando.

Comentarios

ara dijo…
wow, que reseña tan mágica, que post! Por algo te tengo en bloglines. ;P Muy bueno. Ojalá pronto puedas realizar tu sueño.
Luis Luna dijo…
Hay compañera, me sonroja usted.

Gracias!

Ya sabe, aqui tiene su humilde servidor.

Y con lo del sueño, pues ahi ando correteando a la marrana, a ver si en una de esas se deja alcanzar.

Gracias por agregarme a tu bloglines y gracias por hacerme la semana!!!!!!

Saludos.
Ruth dijo…
Qué hermosa película, ni duda cabe y pensar que en ese entonces solo por el título no me animaba a verla hasta que no tuve mas remedio y cai rendida a su encanto.

Qué buen post. Yo edito y reedito los mios dejandolos a veces lo mas parco y entendible posible para evitar que la gente que no les guste leer post tan largos se desanimen a verles, pero el tuyo me ha motivado tratar de dejar de recortarlos, ojalá salgan tan bonitos como los tuyos.

SalU2!
Luis Luna dijo…
Gracias por las flores Ruth.

Muchos saludos.

Estare al pendiente de tus posts largos...

Pues no importa tanto si son cortitos o largos, lo importante es que expresen lo que tu nos quieras decir.

saludos.
Paola R. dijo…
Al fin leo el post... tan comentado.... espero mi vida poder decir lo mismo cuando por fin... vea la pelicula... sin dormirme...por eso no me la pongas de noche!!!!!
LauRa G dijo…
wooowww!!! realmente es una reseña genial y mágica.

Llego un poco tarde a ella, pero a penas ando conociendo tu blog.

Debo decir, que me identifique un poco con tu historia, aunque nunca he visto el paciente ingles o_O ...era muy chica pa entenderla cuando llego y en el video es muy dificil encontrarla...pero la seguire buscando...es que este pueblo esta algo alejado de la civilización.

Bueno, el caso es que me identifico mucho porque me encanta el cine, y me hubiera encantado estudiar cinematografía, pero por cosas de la vida (ya sabes, desacuerdos con mis padres, inseguridad de la adolecencia, etc.) pues termine estudiando lo que ahora Contaduría Pública ¬¬...pero lo unico que me mueve todos los días es que la vida da vueltas, y que algun día podre realizar las cosas con las cuales se que mi vida sera plena.

Que bueno es conocer a personas como tu que no renuncian a sus sueños.

Hasta luego.

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