Clerks II.


Dante, Randal, Jay y Silent Bob, están de vuelta, a diez años de distancia de aquella primera cinta que se transformó en todo un suceso e inició el fervor acérrimo a su director, Kevin Smith. Mucho ha pasado desde aquel 1996 a la fecha, para empezar los actores, todos los originales más nuevas adiciones, no tuvieron que filmar de noche y gozaron de un presupuesto al menos humano.

La cinta inicia cuando el Quick Stop Groceries, la pequeña y fea tienda donde Dante y Randal trabajan desde que Alanis Morrisette vendía muchos discos se incendia, por lo que ambos sin trabajo se ven en la necesidad de trabajar en un restauran de comida rápida. Aparte de esto, no hay muchos cambios en sus vidas, su rutina sigue igual, sus sesudas discusiones sobre todo y nada siguen como siempre y hasta Jay y Silent Bob se han apropiado de la nueva esquina. Solo un pequeño cambio se avecina, Dante esta a punto de casarse e irse de New Jersey y así separarse para siempre de su inseparable Randal.

La cinta ahora a todo color, se centra en sobre como la forma de vida de estos personajes que andaban en sus 20´s continua ahora hasta sus treinta y tantos, sobre esa crisis en la que se vislumbra el porvenir como la parte final de la vida.



Y como es de costumbre, el director y guionista, hace un repaso por los tópicos que se han ido poniendo en el tintero en los últimos tiempo, como el internet, en una escena donde un ex compañero ahora todo un magnate de la web visita el restauran y les espeta en la cara sus eternos empleos. El racismo, en una escena donde un par de personas de color que primero tiran veneno en contra de los mexicanos, se ofenden con un par de palabras de Randal y un apasionado debate, con groserías de por medio, para saber que si Star Wars es mejor o peor que El Señor de los Anillos.

Desde luego el lenguaje soez y algunas acciones para algunos escandalosas siguen presentes, tanto que fue calificada con una R, o C para México, e incluso un famoso crítico estadounidense abandonó la sala por que no toleró una escena en la que un par de personajes discuten sobre la contratación de un show de una prostituta con un burro.

Escándalos aparte la cinta cierra de una forma totalmente inesperada, conmovedora y entrañable. Un final que le otorga al dúo de cintas, una profundidad sorprendente, con un par de diálogos y acciones que definen lo que tal vez signifique la verdadera amistad, esa que parece extinguirse conforme pasa el tiempo ha no ser de una que otra demostración de lo contrario. Como la que hizo el propio Kevin Smith a su amigo Jason Mewes, mejor conocido como Jay, a quién le prometió que si dejaba las drogas filmaría esta secuela para que volviera a interpretar al personaje. Y el buen Kevin, para fortuna de todos, le cumplió.

Yo opino: * * * *.

(Clerks 2, Kevin Smith, E. U., 2006.) En DVD.


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