Persépolis.

Después de una larga espera arriba Persépolis a Monterrey y la verdad es que ha valido la pena la espera, la cinta autobiográfica en animación de Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud es un cuento que aunque narra las desventuras políticas de un país, Irán, a lo largo de varias décadas y por ende de nuestra protagonista, la cinta tiene en el centro un gran corazón lleno de anhelos de libertad, una conmovedora narración que a pesar de su aparente simpleza esta dispuesta a contagiar a quién le de la oportunidad a una gran escala.

Marjane, nuestra protagonista, nos narra una parte de su vida, desde que era una pequeña niña obsesionada con el karate y Bruce Lee y ve a su mundo y familia transtornarse con la Revolución Islamica, que prometia grandes esperanzas a su pueblo, pasando por la instalación de un gobierno fundamentalista que prohibe la música, el maquillaje, entre otras cosas y obligando además a las mujeres a cubrirse con un velo, socavando así la libertad de toda una nación y menospreciando a sus mujeres.

Marjane entonces se las arregla para mantener su espiritú libre escuchando a escondidas a Iron Maiden, intentando olvidarse del terror que siembra el gobierno y la mortal guerra que Irak emprende en contra de su país. Hasta que un día sin mayor remedio, Marjane, es enviada a estudiar a Viena, lejos de su país, lejos de su amada familia. Así que además de lidiar con las presiones morales de convertirse en una mujer, debe además adaptarse a la vida y una tierra inquieta, donde nunca se vislumbra la paz.


Marjane y Vincent realizan, apartir de la novela gráfica homónima, un ejemplo de que para la animación no hacen mucha falta la complejidad y el colorido, narrada casi en su totalidad en blanco y negro, la cinta, cuenta con un gran diseño de producción, un estilo de animación que igual muestra el revuelo de una nación entera a la par de las complicaciones y tormentos en la imaginación de la pequeña protagonista.

Una hermosa banda sonora acompaña a nuestra heroina durante el largo y difícil viaje de crecimiento por un lado nos adentra a las raices de una tierra largamente maltratada por el derramamiento de sangre y por otro nos divierte con el descubrimiento del punk de Marjane y su loca e ingeniosa interpretación de Eye of the tiger.

Aunque la cinta no pretenda hacernos sufrir con su en ocasiones cruda narración y aunque en ella se retraten eventos por demás escalofriantes y amargos, aunque todo esté puesto en la cinta con honestidad y sencillez concentrándose en todo momento en el proceso interno de su protagonista, aunque la cinta sea un poco optimista, es imposible no dejarse contagiar de esa triste melancolía que va invadiendo la vida de Marjane y así de toda la película, prueba de ello es como las sonrisas del público van desapareciendo conforme avanza la cinta, para cerrar con un silencioso sobrecogimiento. Sin duda una cinta notable.

Yo opino: * * * *.

(Persepolis, Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud, Francia, 2007.)

Comentarios

Paola R. dijo…
amor...
Simplemente MARAVILLOSA.

besos.
JIFF dijo…
Una cinta grande, realmente disfrutable y lo mejor es que no tuvimos que aguantar la insipida versión doblada al inglés.

Aca en "Chilangolandia" no fue precisamente fácil verla, estaba en una locación muy centrica, pero lejos de donde yo vivo y valio mucho la pena "irla a corretear"

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