En el gran silencio y otros milagros.


Milagro en Santa Ana

Un inesperado asesinato y el encuentro inexplicable de una reliquia europea en New York abre el camino para contar la historia de la División 92 del ejercito norteamericano, el cual estaba formado por afroamericanos quienes tenían que pelear defendiendo a un país que los trataba peor que a animales y los cuales eran utilizados como carnada en misiones suicidas por sus superiores blancos en la Segunda Guerra Mundial.

Allá en Italia, en una de esas mortales batallas intentando ganarle terreno a los alemanes, cuatro soldados quedan atrapados y rodeados por el enemigo en un pequeño pueblo llamado Santa Ana de Stazzema, donde en espera de ordenes superiores y al acecho de cualquier avistamiento del enemigo, tienen además que hacerse cargo de un misterioso niño que han encontrado en medio del campo y que se niega a separarse de ellos.

Aunque podríamos concluir que la nueva cinta de Spike Lee no es del todo exitosa en vista de una historia errática que se pierde ante la intención de contar su anécdota desde todos los puntos de vista posibles,
donde no solo intervienen los protagonistas afroamericanos y sus superiores americanos, si no también los pobladores italianos, los alemanes retratados aquí sanguinariamente y también una pandilla de rebeldes italianos, la cinta valdría la pena revisarla bajo una optica paciente para captar unos pequeños momentos que alcanzan esos tonos poéticos que el director suele mostrar cuando se encuentra en plena forma.

Una cinta larga y complicada, que sin embargo recompensará con una historia terrible y a la vez tierna, a quienes pacientemente estén dispuestos a darle una oportunidad.

Yo opino: * * *.

Disponible en DVD.
(Miracle at St. Anna, Spike Lee, E. U., 2009.)



En el Gran Silencio.

Enclavado en algún lugar de los Alpes Franceses se erige el Grande Chartreuse, un enorme monasterio que data del año 1084 que aloja a los monjes de la Orden de los Cartujos quienes lejos de la civilización y en total aislamiento dedican sus vidas a la contemplación, llevando a cabo un voto de pobreza y silencio que incluso hoy en día lo siguen con el mismo rigor que desde sus origenes.

Después de una larga espera de 16 años, el documentalista aleman Philip Gröning, logra obtener los permisos pertinentes para accesar a dicho monasterio bajo un larga lista de rigurosas reglas para atestiguar durante 6 meses la forma en la que los monjes viven y se esfuerzan por llevar una vida cercana a Díos.

La cámara sigue así a la vida de aquel lugar, atestiguando de una forma silenciosa como son aceptados los nuevos y más jovenes monjes, la forma en la que se comunican, las tareas que realizan cada uno de ellos, la dura disciplina y la pasión con la que se entregan a sus oraciones y meditaciones enclaustrados cada uno en su pequeña y desnuda celda. Hasta ponernos frente a frente con el monje más anciano de todos, a quien le permitieron contestar algunas preguntas por medio de las cuales, con palabras sencillas y serenas nos narra la felicidad y plenitud que ha alcanzado a lo largo de toda su vida.

Casi sin música, sin diálogos, solo con los sonidos de la naturaleza que los rodea y de sendas campanadas que rigen las labores del día los monjes llevan una pacifica existencia donde quedan fuera las tentaciones de una vida moderna y apresurada y así nos muestran lo que realmente significa estar en sólo y en paz consigo mismo.

Más que una cinta, el documental en si es una experiencia única y una reflexión bastante profunda y espiritual que logra tocar y conmover fibras muy intimas, dejando una sensación de paz interior que ojala se quedara dentro de nosotros por mucho tiempo.

Una cinta que nadie devería perderse, una verdadera reflexión en estos tiempos en los que la prisa y el consumismo son los común denominadores de la vida moderna.

Yo opino: * * * *.

Disponible en DVD.
(Into Great Silence, Philip Gröning, Francia y Alemania, 2005.)



Comentarios

marichuy dijo…
Luis

"El gran silencio" es, como dices, una experiencia única. Es increíble lo que logra transmitir... y mira que te habla alguien, por momentos lindante con el ateísmo. Impecable la luminosidad y limpieza de las imágenes.

Creo que aquí el milagro es el de este hombre Philip Gröning, quien antes de filmar el documental estuvo recluido con Los cartujos varios meses. Cuenta (leí una entrevista en la DW) que ese tiempo significó un cambio brutal en su forma de ver y entender el mundo; sembró hortalizas, se levantaba a las tantas de la madrugada para hacer oración, en fin una vida en total recogimiento y meditación. El ver a esos monjes viviendo permanentemente en voto de pobreza y -lo más tortuoso para mi- de silencio, me impactó mucho.

En fin de lo mejor que vi el año pasado.

Saludos

PS Buena tu percepción
Luis Luna dijo…
Gracias Marichuy, la película me dejo bastante paz, espero poder reterla un buen ratito. Muy interesantes tus comentarios sobre el director. Saludos!
Hugo Carlos dijo…
ah!! esa de into great silence vino al festival de morelia, pero no la pude ver,, dices que ya está en DVD,, la voy a buscar en este período alternativo de vacaciones...

Entradas más populares de este blog

La Hermandad de la Guerra.

Pedro Infante vive.

El Sueño de los cuartos infinitos.