Casino Royale

© MGM/Columbia

Desde el principio Casino Royale, la nueva aventura del 007, sabe diferente, el tradicional disparo hacia la cámara que se aprecia en todas las cintas anteriores en los primeros segundos brilla por su ausencia, solo para sorprender, minutos mas tarde, cuando nos narran el génesis de ese disparo que al día de hoy es la marca personal del legendario espía. De ese tipo de sorpresas esta llena la cinta número 21 de James Bond.

Claro que, cuando se realiza alguna mudanza, se termina perdiendo algo o reencontrando cosas que uno creía perdidas y eso quizás es lo que sucede con la mudanza que realizaron los productores y director de la cinta, quienes nos entregan a un nuevo Bond, después de cerrar un ciclo con Otro día para morir, ahora se regresan hasta el principio, tomando como base la primer novela que Ian Fleming escribió sobre el súper agente y presentándonos a un Bond mas joven, novato, impulsivo y por ende, uno mas humano, uno que se equivoca y que sangra, como cualquier mortal.

La cinta inicia cuando Bond completa los requisitos para convertirse en un agente 00, es decir, para tener licencia para matar y le es entregada su primer misión, capturar a un terrorista que vaga por algún lugar de África, el cual le dará la pista hacia un banquero de terroristas que se ha vuelto millonario gracias a los actos de terrorismo mas crueles de los últimos tiempos, pero para detenerlo, Bond tendrá que vencerlo, no usando la fuerza, si no sus habilidades para el poker.


© MGM/Columbia

Por lo que esta vez, no es de extrañarse, que algunas de las escenas mas climáticas de la película se realicen sobre la mesa de un casino, apoyándose en el trabajo de los actores para crear una tensión que mantendrá al espectador al borde de su asiento, al igual que las bien logradas e inteligentes secuencias de acción, que le inyectan adrenalina a la cinta.

Pero quizás el ingrediente principal que detona la emocionante aventura es la actuación de Daniel Craig, quién no se concentra solo en posar y modelar el esmoking, si no en darle a cada escena la medida justa, que lo transforma de un perseguidor y asesino desalmado a un seductor, a un cínico rival, o a un hombre que se debate entre el bien y el mal y que finalmente se pierde en el amor de una mujer, tanto que amenaza con dejar su vida de martinis y armas a un lado.

© MGM/Columbia


Judi Dench como M, esta de vuelta, imprimiendo su estilo como la jefa de Bond, dispuesta a mantenerlo a raya a como de lugar. Eva Green es la chica Bond, quién lejos de ser una espía, es una contadora común y corriente con la misión de evitar que Bond despilfarre el dinero del gobierno, pero con el encanto necesario como para llevar al espía a su perdición.

Aunque el director Martin Campbell, intenta ponerse serio hacia el final, alargando y redundando el tercer acto y debilitando así el cierre, logra crear una cinta realista, que lejos de la fantasía tecnológica y la acción barata, le da un nuevo aire a la saga, que sin duda, ayudara a que se mantenga viva por 20 nuevas películas o más.

Solo me queda una pregunta para los realizadores: ¿Dónde diantres quedaron las siluetas de las mujeres desnudas en la secuencia inicial de títulos?

Yo opino: ****

(007 Casino Royale, Martin Cambpell, Inglaterra, 2006.)

Comentarios

betote dijo…
se ve chidita kiero ir a verla, tengo vchingo de noi ver algo bueno en el cine

espero que despues de verla tenga buenos comentarios

saludos
Paola R. dijo…
Excelente peli!!!!
jijijijiji quitaron las siluetas de las chicas, jajajajjaa!!!
dvd dijo…
No he tenido la oportunidad de ver la pelicula pero el trailer me gusta.

Con respecto a lo que comentas del final debilitado creo que es un mal del que adolecen muchas cintas. Siempre he creido que la parte mas dificil de resolver de una película es el final. Necesitas cumplir con las expectativas de los que pagaron su boleto, con lo que el estudio quiere y además ser completamente fiel a tu historia...uff

Seguro este fin la veo y regreso a comentar de nuevo.

Saludos
Anónimo dijo…
EL horrible softare de blogger me ha borrado dos veces los comentarios, asi que por última ya hago una resumen:

1) Las chicas (sea la Bond que la del malo) ya no son acongojantes como era tradición, a la del malo no la dejaron ni hablar, con eso ya digo todo.

2) No se respeta el clásico martini cocktail mezclándolo con otros ingredientes. Muy mal.

3) Modestamente adiviné el juego de Bond en cuando gana con una escalera real teniendo el 5 y el 7 en mano, poker poco emocionante para mis gustos.

4) Sean Connery parami sigue siendo el rey.

Mi voto: **
paztor dijo…
Orale pues le diste 4 estrellas, ha de estar buena, quiero verla. Saludos
paztor dijo…
ah se me olvido algo, ahi te encargo la de Rocky VI, tengo muchas dudas sobre si vaya a ser una buena cinta o no. sobres
Ant dijo…
Solo queda decir, que aun hay bond pa rato, solo falta que las siguientes no sean descuidadas como "Otro día para morir" que no fue de mi agrado, por cierto, la rola de chris cornell encaja perfectamente para una pelicula de un bond "mas rudo"... saludos
Anónimo dijo…
Lo dicho, esta pelicula es 100% para chicas.

¡¡Ahhhhhh!! (suspiro)

Saludos
Anónimo dijo…
Tienes toda la razón Ruth, "sólo para chicas", porque "las chicas" de la película mejor perderlas :D
Luis Luna dijo…
Hola saludos a todos y gracias por sus comentarios.

DVD espero tus comentarios de la peli... y si, los finales han estado fallando en algunas superproducciones sobre todo por que en el tercer acto o la parte final en lugar de cerrar con broche de oro, lo alargan, lo alargan y a uno lo aburren y como dicen por ahí, una mala película con buen final es mejor que una buena película con mal final...

En fin, un abrazo a todos.
jugar bacará dijo…
La película no me disgustó (y mi favorito sigue siendo Roger Moore. Los chistes le sentaban mejor), pero apuesto que no sabían que en el libro él jugaba bacará. Y sí, también extrañé de las chicas en siluetas algo sicodélicas que pasaban en los 70.

Entradas más populares de este blog

La Hermandad de la Guerra.

Pedro Infante vive.

El Sueño de los cuartos infinitos.