Ratatouille.
En 1995 Pixar anotó un hit en la historia del cine al realizar por primera vez un largometraje de animación hecho por completo con la tecnología de las computadoras. A más de 10 años de aquella cinta, Pixar además de rescatar a Disney, nos ha entregado garbanzos de a libra con sus cintas, con éxitos totales en cuestiones narrativas y de animación y ahora con Ratatouille, vuelve a elevar los estándares de calidad en cuanto a entretenimiento familiar en animación se refiere, con esta cinta emocionante y divertida.
La cinta se trata sobre Remy, un pequeño ratón que tras ver a hurtadillas un programa de cocina con el reconocido Chef Gusteau, descubre la magia de los sabores y la cocina y lejos de conformarse con comer las sobras de los humanos, sueña con convertirse en un reconocido Chef. Así que cuando llega por accidente al restaurant que en otro tiempo fue el más famoso de París, se desliza entre las ollas y los trastos de la cocina y ayuda Linguini, un despistado lavaplatos, a crear las recetas más sorprendentes del lugar, mientras que al mismo tiempo tendrá que luchar por salvar su pellejo.
La cinta se trata sobre Remy, un pequeño ratón que tras ver a hurtadillas un programa de cocina con el reconocido Chef Gusteau, descubre la magia de los sabores y la cocina y lejos de conformarse con comer las sobras de los humanos, sueña con convertirse en un reconocido Chef. Así que cuando llega por accidente al restaurant que en otro tiempo fue el más famoso de París, se desliza entre las ollas y los trastos de la cocina y ayuda Linguini, un despistado lavaplatos, a crear las recetas más sorprendentes del lugar, mientras que al mismo tiempo tendrá que luchar por salvar su pellejo.
El guión nos adentra rápidamente en una historia conmovedora, emocionante y divertida sobre el mágico y noble mundo de la cocina, creando de paso un personaje por demás entrañable, que comparado con las otras coloridas creaciones de la misma casa, no es más que una simple y gris rata, pero que derrocha energía y ternura por igual.
Esta vez Brad Bird, el director, optó por un estilo de animación mucho más realista, los paisajes parisinos y algunos otros escenarios, más que parecer dibujos animados parecen reales. Al igual que los desplazamientos de las ratas, la forma en que brincan y corren, son captadas desde una perspectiva muy interesante, de pronto vemos a los roedores como diminutas manchas que se deslizan entre los humanos y de pronto la pantalla se llena de su gris pelaje y las sigue muy de cerca en sus aventuras.
Esta vez Brad Bird, el director, optó por un estilo de animación mucho más realista, los paisajes parisinos y algunos otros escenarios, más que parecer dibujos animados parecen reales. Al igual que los desplazamientos de las ratas, la forma en que brincan y corren, son captadas desde una perspectiva muy interesante, de pronto vemos a los roedores como diminutas manchas que se deslizan entre los humanos y de pronto la pantalla se llena de su gris pelaje y las sigue muy de cerca en sus aventuras.
Aunque su temática no sea del agrado de los niños más pequeños y por el contrario los dilemas morales que plantea son mejor percibidos por los adultos, pero cuando llega la hora de la diversión, esta va dirigida tanto para chicos como para grandes. Otro de sus defectos es el ritmo que se alenta un hacia la parte final, pero cierra con broche de oro con una divertida secuencia y una tierna lección de la sencillez y la valentía de encontrar nuestro lugar en el mundo.
Sin duda un fuerte candidato para el Oscar por cine animado, una nueva cinta que será recordada y llevada en el corazón por muchos niños y algunos niños de corazón.
Sin duda un fuerte candidato para el Oscar por cine animado, una nueva cinta que será recordada y llevada en el corazón por muchos niños y algunos niños de corazón.
Trailer.
Clip.
Comentarios
Dicen que François Truffaut tenia dos pasiones, además del cine claro: las mujeres y filmar sobre niños, especie de ángeles caídos. Yo, humildemente a falta del talento y los laureles del maestro Truffaut, tengo varias pasiones, además del cine y los hombres, una es la cocina, otra sin duda, es París. Por obvias razones, este film se me antojó desde un principio pero, desidiosa que soy, aún no la he visto. Pero ahora, junto con tu recomendación, la buena reseña de uno de mis críticos de cine preferidos (Carlos Bonfil del diario La Jornada), solo contribuyen a acrecentar mis ganar de irla a ver. Será mi tarea para el proximo fin de semana.
Saludos cordiales,
Pero ya sabes la quiero de regalo...
Besos
¿Dos Armando? ¡Y las que faltan!
¿Cómo crees que no te iba a llevar? Lo que la Reyna pida. :p