007 Quantum.


Por lo regular cada dos o tres años, en Otoño o Invierno, se estrena una nueva cinta del legendario espía más famoso de todo el mundo; Bond, James Bond, completando así la saga más longeva con hasta ahora 22 entregas y una nueva en proceso que estará en nuestras pantallas en el 2010. Así desde 1962, Bond se ha mantenido vivo y actualizado, en gran parte gracias a la facilidad con la que los productores han adaptado la serie a los tiempos cambiantes y convertirla en todo un fenómeno cultural, una marca con influencia y un punto de partida para cualquier otra cinta del mismo género. Y así con estas credenciales llega a nosotros la nueva entrega, la aventura número 22, 007 Quantum.

En primer lugar para esta ocasión hay que olvidarse del romance y la instalación de una historia, toda la teoría que necesitabamos esta implícita en Casino Royale, en esta ocasión Bond tiene que poner manos a la obra para resolver de una buena vez quiénes son los que estan detrás de la traición y muerte de su amada Vesper, para así intentar obtener un poco de consuelo, como lo indica su titulo original (Quantum of Solace). Por lo que, como los realizadores prometieron, la acción es mucha, inclusive desde los primeros segundos de la cinta, por cielo, mar y tierra Bond tendrá que seguir las pistas que lo llevan detrás de Dominic Greene, uno de los miembros de una misteriosa organización llamada Quantum que esta ideando apoyar al General Medrano a perpetrar un golpe de estado en Bolivia a cambio del control total de una zona desértica de aquel país donde en apariencia no hay nada. Y en su camino se cruza con Camille, una mujer en su propia búsqueda de venganza.

El inicio de la cinta es brutal y sumamente emocionante, el cual se resalta con una secuencia de créditos totalmente contemporánea, colorida y dinámica, llena de arena, siluetas de Bond y de las infaltables mujeres desnudas, acompañada por el tema creado por Jack White que en un principio se antojaba totalmente extraño, pero que en la versión de la cinta y dentro del contexto de ésta, es brutalmente exacto y con un estilo único, como todo buen tema Bond debe ser.



Mientras que en Casino Royale los temas que se incluyeron para actualizar la trama fueron el Parkour, el destino turístico para millonarios Montenegro, el terrorismo, la globalización económica y por supuesto el Texas Hold'Em, en Quantum los productores y creativos optaron por una puesta en escena más básica y se quedaron apenas con los conflictos armados en latinoamérica, el calentamiento global y el control de los recursos naturales, que según todo lo dispuesto, la historia apunta hacia el oro negro, pero este preciado valor ya tuvo su propia película (El Mundo no basta) y esta vez el meollo del asunto es mucho más sútil, brillante y cristalino.

Gran parte del elenco anterior esta de regreso; Daniel Craig interpreta a un Bond más rudo e introspectivo que lleva clavado muy dentro el dolor de su pérdida, mientras que Judi Dench como su superior M ahora con toda su confianza puesta en él, intenta educarlo y enseñarle a olvidar su venganza y comportarse como un profesional, Giancarlo Giannini como el entrañable Mathis dispuesto a ayudar a Bond hasta las últimas consecuencias, Jesper Christensen como el misterioso Mr. White pieza clave del misterio de Quantum y con las consabidas e interesantes adiciones al elenco tenemos a Mathieu Amalric, célebre por su actuación en El Llanto de la mariposa realiza aquí un villano lleno de mucha personalidad que se sabe poderoso y peligroso, mientras que Joaquín Cosio, se une a la pequeña pero interesante lista de mexicanos que han participado en alguna cinta Bond como sus colegas Pedro Armendáriz, padre e hijo y más recientemente Emilio Echevarria.

Pero sin duda la selección de la chica bond fue la que puso a sudar a los realizadores, quienes se lanzaron en una busqueda exhaustiva a nivel mundial, incluido México, para intentar encontrar a una mujer latina, o al menos en apariencia, donde algunas luminarias mexicanas desfilaron intentando colarse a la cinta, pero finalmente y tras un sencillo cambio en la historia el papel de Camille recayó en la ucraniana y despampanante Olga Kurylenko, quien saltára a la fama hace poco tiempo, actuando como vampiro en un corto de París, Te amo. Y quien además de bella es una buena actriz y un especimen diferente en la lista de personajes femeninos de la saga, Camille es una mujer bella y sexy, pero que usa sus encantos para su beneficio y acercarse así a los perpetradores de su trágica historia familiar. No le pide ayuda a Bond, por el contrario se pone a un costado suyo y juntos avanzan en su lucha.


Un par de inconvenientes tiene la cinta, que a algunos les disgustarán más que a otros; Marc Foster, el director, ha llenado la cinta de acción a ritmo frénetico que por momentos resulta complicado seguir la línea narrativa, mientras que por el otro lado, el guión y sus diálogos son minimalistas y sutiles. Da la impresión que en este nuevo reinicio bondiano el refinamiento es la búsqueda última de guionistas y creativos y vaya que lo logran; la cinta tiene a su favor ese encanto britanico, sobrio y frío aunque podría causar ondas gélidas en este candente lado del globo terráqueo.

Inclusive hacia el final, cuando el público espera que nuestro héroe ejerza toda su fuerza y cumpla por fin con el baño de sangre que promete desde el incio, algo inesperado y peligroso para la propia cinta sucede, demostrando que las películas de Bond actuales ya no son aquellas donde al final el pesonaje descuartiza con lujo de detalle y sentido del humor a sus caricaturescos villanos para después irse a celebrar con un encuentro candente y sexual con la bella de turno en algún paisaje exótico. Al final la historia se contrae, en un ejercicio de contención cinematográfica y desprovista de cualquier exceso, Bond aprende la lección, completa el viaje de inicio, conviertiéndose así en un agente secreto profesional, listo para sus siguientes misiones.

Este importante detalle, que quizás sea el sello primordial de toda la cinta, aunque no se trata de un error si no de una decisión conciente de los realizadores, podría dejar a su público insatisfecho, con la sensación de estar ante una historia inconclusa y con varios cabos sueltos, pero que con un poco de reflexión y quizás con una segunda vista, se podría entender su silencioso y sutil juego que busca elevar el valor de la saga a algo más serio y artístico que simple entretenimiento.

Una nueva y buena cinta Bond, si todas son como ésta o mejores, que vengan todavía muchas más.

Yo opino: * * * *.

(Quantum of Solace, Marc Foster, E.U. / Inglaterra, 2008.)


Gracias a Magdalena de Columbia Pictures, por invitarme a ver 007 Quantum, mi espera se acortó varios días.

Comentarios

Paola R. dijo…
Hola amor, excelente cinta, aunque hubieron ciertos detallitos que como te comenté no me gustaron, pero de todas maneras este nuevo Bond me gusta mas, para las chicas mala suerte, ahora no sale en traje de baño, pero igual, es un placer ver la película, te mantiene al filo de la butaca con muchisima acción...tal vez mucha para mi gusto, y más después de Casino Royale, pero Bond, es Bond.
Besos.
Negro Sandía dijo…
Yo quiero amigas de esas :(
Luis Luna dijo…
Paola... ¿ahora no sale en traje de baño? grrrrr, al ratito hablamos.

Negro, le hablaré bien de ti a Magda ;) Saludos.
jesusarmando dijo…
y Q?,

aun cuando esta cinta de Bond no contiene esos checkpoints a los que estamos acostumbrados me da gusto que intenten algo diferente.

buena pelicula aunque no sali asi emocionado como en otras ocasiones sali como pensando en lo que paso.

saludos
Polly Harvey dijo…
Hola Luis, fíjate que a mi esa no se me antojaba mucho porque no soy muy dada a las películas de ficción y pistolazos pero por lo que cuentas está más interesante de lo que parece. Le daré la oportunidad a ver que onda, conozco alguien que gusta mucho de esas pelis asi que ya hay pretexto para salir :P

Muy bueno tu twritter, te sigo. Saludos!
Luis Luna dijo…
Hola JA, la verdad ese final si esta un poquito retador, si te deja pensando un poco. Y no se si Q tenga lugar en el nuevo Bond, con eso de que ya no hay gadgets tan hiperlacticos, ya veremos en el 2010. ;)

Saludos Polly, ojala que te guste la pelí. Nos leemos en el Twitter. :D
JIFF dijo…
a mi me gusto
la entiendo como el proceso hacia ese Bond más mesurado que extrañan algunos criticos, tal vez todavía no les cae el 20 de que ésta es una secuela, en el inicio de su carrera como 00
paztor dijo…
tsssss a ver si voy a verla hoy, este Bond esta más chido que anteriores ridiculeces jeje.
Edgar López dijo…
Tiene siglos que no veo una película de Bond, pero por lo que dicen la inclusión de Craig ha traído buenas cosas a la saga.

Confío en tu percepción.
Negro Sandía dijo…
Cuando escuche que Craig sería Bond senti una desepción total, cuando vi la primer cinta me gusto mucho, es un Bond muy humano, muy real, no fantoche como los anteriores, excelente renovación de la saga. Hay que ver esta segunda parte..

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