Eréndira la indomable.

© erendira.com.mx

Es bastante común encontrarse en algún museo de Morelia, Michoacán, o incluso en algún restaurante como parte de la decoración, una gran manta grabada con dibujos y códices, llamada La Relación de Michoacán, que fue hecha por el pueblo purépecha que habitaba aquella región, donde se ilustra la historia que los pueblos indígenas vivieron con la llegada de los colonizadores Españoles. En ella se muestra las primeras noticias de aquellos seres, que se creía eran dioses bajados del cielo, los encuentros, enfrentamientos, saqueos, evangelización y también exterminio.

La cinta mexicana Eréndira la indomable, parte de esta narración gráfica y de La Leyenda de La Princesa Eréndira para representar el mito de Eréndira, una mujer quién al enfrentarse a los enemigos de su pueblo fue incluso más valiente que varios de sus guerreros.

La cinta inicia cuando corren las noticias sobre el avance de los españoles por aquella región, lo cual causa temor en los pobladores y separa a su pueblo en dos grupos, situación que aprovecharán los colonizadores para crear más diferencias y enfrentar mortalmente a ambos bandos.

En medio de todo esto transcurre la vida de Eréndira, una joven rebelde y necia cuyo matrimonio con un joven guerrero se ve frustrado por estos conflictos y lejos de conformarse con ver el destino aciago que les espera, se ofrece ante su tío el jefe de la tribu para ser espía y vigilar lo que sucede en el pueblo enemigo.

A pesar de la incredulidad de los hombres de la tribu, Eréndira, se irá ganando el respeto de todos cuando da muestras de valor e inteligencia y cuando se apropia de un hermoso caballo blanco, animal desconocido en aquel entonces en América, lo que podría ayudarle a ella y a su pueblo a ganar la batalla que se avecina.

© erendira.com.mx

Aunque las enormes carencias económicas de la cinta, quedan expuestas a la vista, estas son resueltas con un muy buen trabajo arte y con una ejecución con estilo teatral que no pone en riesgo la narración de la historia, estilo en el que por ejemplo no hacen falta cientos de actores para escenificar una batalla o una masacre, grandes escenarios y un detallado diseño de producción, para que la historia se resuelva y corra sin mayor tropiezo.

Resultando una puesta en escena poco convencional, como si se tratará de la representación de una pastorela o vía crucis, muy cercana a la tradición narrativa de los pueblos indígenas y que sorprendentemente funciona en el lenguaje cinematográfico, aunque el resultado no es del agrado de todo el mundo.

Aunque es visualmente irregular, a ratos muy brillante, a ratos deslucida y muchas de las actuaciones parecieran escolares a primera vista, el juego narrativo que propone la cinta va envolviendo al espectador y hacia el final es imposible no inmiscuirse en este relato, que resulta mucho más verosímil que la económicamente pudiente Apocalypto.

Punto y aparte es la musicalización, un trabajo original y emotivo que combina el sonido de voces, ruidos naturales, tambores y caracoles que le queda como anillo al dedo a la acción. Sin duda un trabajo de primer nivel de Andrés Sánchez.

La cinta, que por cierto esta hablada en purépecha y fue actuada por auténticos indígenas purépechas, es un excelente ejemplo que es posible hacer cine en México sobre cualquier improbable tema, con pocos recursos y buenos resultados, aunque la pobre distribución resultante de la colonización comercial norteamericana y el pobre interés del público por apreciar propuestas diferentes, la condene a estar sólo en un par de salas, al fondo del pasillo, en unas cuantas ciudades del país. ¡Necesitamos tu ayuda, Eréndira!

Yo opino: *** 1/2.

(Eréndira la indomable, Juan Mora Catlett, México, 2006.)

Comentarios

Paola R. dijo…
Tienes razón amore mio, esta película está genial, bien le caería a Mel verla para que se de una idea de la verdadera cultura indígena de latinoamérica, pero bueno,esa es otra historia.
A pesar de que al principio con Eréndira me pasó lo que con Dogville, terminó gustándome mucho, simple y sencillamente no se ocupaba mas de lo que estaba en pantalla, la música mágicamente transportaba al lugar de las batallas y los ritos y la fotografía espectacularmente genial, solo que en unas partes el dialecto purépecha medio me adormiló, pero todo bien.. tu sabes cuan comentada fué camino a casa, lástima que la sala estaba vacía, tal vez porque el público se está esperando a ver "Hasta el viento tiene miedo" porque luego "gastan" su ida a ver la película mexicana del mes... ni modo, lo bueno es que la disfrutamos en el cine.
besos.
Ruth dijo…
Mientras leia tu post pensaba que esta peli podría ser ¿cine artesanal? tal pareciera porque a veces los detallitos burdos son lo que hacen original el objeto.

Bueno no me hagas mucho caso, AUN no la he visto.

Saluditos.
Obra maestra absoluta.

La mejor cinta que he visto año hasta ahora.

Me latió bastante la relación que encuentras con una pastorela o un vía crucis.

Saludos, Luis!
Hola,

Yo trabajo en una agencia de marketing digital en Brasil y mi gostaria si posible del e-mail y nombre de la persona responsable por este blog/sitio (o entonces por el gerenciamento de su publicidad) para contacto en futuro.


Gracias,

Alexandre 'Nix' Aguiar
alexandre.aguiar@riot.com.br
Carlos Reyes dijo…
buenisima critica! es una gran cinta, me gusto mucho la actuacion de Xochiquetzal Rodriguez, la direccion de arte, los efectos... muy redonda
Carlos Reyes dijo…
no se si te llego mi email...

que calificacion le das para el metacritic?

saludos!
Luis Luna dijo…
Mejor que Mel Gibson no vea esta película, si no se la va a fusilar como con Retorno a Aztlan.

Ruth, podría ser, ójala puedas verla, vale la pena.

Saludos Paxton, me faltan un chorro de mexicanas por ver, esperon que lleguen todas.

Te envie un mail Alexandre.

Carlos, gracias por la visita, si, en general la cinta esta muy redonta. Ya te he enviado un correo.

Saludos a todos.
Les comparto mi poema, en este Día Internacional de la Mujer:

ERENDIRA, LA PRINCESA

Purépecha resistencia,
al yugo del invasor,
ahí radica la esencia
de su linaje de honor.

¿Quién fue esa linda niña,
del lago, de la campiña,
que montose en un caballo,
blanco, veloz, como rayo?

Eréndira, La Princesa,
reflejo de la entereza,
de noble cuna y nacencia,
líder de la resistencia.

Elogiemos los esmeros,
de un puñado de guerreros,
de patriotas, nacionales,
rendidos por criminales.

¿Cómo explicar, con palabras,
la valentía de su sangre?,
¡contesta Olid, tú que cargas
la ofensa de esa raigambre!

Claro que los conquistaron,
sobre inocencia triunfaron,
con el vigor de las armas,
vencieron tan fieles almas.

La heroína michoacana,
sintió la traición cercana,
del despechado Nanuma,
que trocó oro por pluma.

La codicia estaba en casa,
un cobarde así, fracasa,
con su conciencia se enfrenta,
deslealtad, terrible afrenta.

Zinzicha, El Emperador,
entregose sin pudor,
indefenso, en lo absoluto,
Tzintzuntzan vistió de luto.

Eréndira, la indomable,
con tenacidad por sable,
no pidió salvoconducto,
en Pátzcuaro fue el reducto.

Viendo humillada su casa,
fortificó bien la plaza,
ya decidida a morir,
antes que perdón pedir.

Combatió, al darse cuenta
que, en esa batalla cruenta,
los soldados castellanos
masacraban sus hermanos.

Timas, su padre adorado,
fue también sacrificado,
muy brutal fue la campaña
que forjó tan triste hazaña.

Eréndira, La Princesa,
fuerza altiva que no cesa,
con corazón entregado
a su pueblo desgraciado.

Se negaba, por su alteza,
a dar muestras de flaqueza,
vendió cara la derrota,
¡la dignidad no se agota!

En recuerdo, “El Barrio Fuerte”,
que lo ilumine la suerte,
no olvidemos tal tormento,
le hace falta un monumento.

Erendira, La Princesa,
¡que majestad, que realeza,
pureza de las mujeres,
históricos sus ayeres!

Visionaria defensora
de una región que te añora,
precursora feminista,
por tu raza . . . humanista.

Imagen de divinos sueños,
grandes como tus empeños,
te fuiste al bosque de pinos,
¿no extrañas tu gente?, . . . dinos.

Sube a tu corcel, doncella,
rebelde, leal estrella,
vuelve a tu tierra, tu templo,
debemos seguir tu ejemplo.

Bella “mañana risueña”,
de tu libertad se dueña,
despierta mujer, despierta,
vales mucho, ya despierta.

Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda
México, D. F., a 10 de mayo del 2013.
Reg. SEP. Indautor No. 03-2013-051712171201-14
Dedicado al Sr. Crisanto Campos Cruz

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