Una pasión secreta.

A veces leer un libro es como una cita secreta de un par de amantes. Saborear sus líneas y sus palabras, deslizarse de página en página, percibir su aroma a viejo o a nuevo, tener el impulso de no detenerse hasta llegar al final o de hacer una pausa y con los ojos cerrados intentar memorizar la última y pulcra oración. Aunque en apariencia Hanna era una mujer fría y distante, amaba los libros, inclusive tal vez más que a su amante Michael.
Michael era apenas un adolescente, un estudiante con varios libros dentro de su mochila y Hanna una mujer que le doblaba la edad y que amaba que le leyeran y a partir de que ambos se topan un día en la calle inician un improbable romance, en el que a escondidas se reunían por las tardes para que ella le enseñará las técnicas del amor y para que él le leyera desde los clásicos universales hasta las novelas modernas, aunque a veces el orden de sus encuentros variaba. Sin embargo un día sin mayor explicación Hanna desaparece y desde entonces Michael ya no el será el mismo para siempre.
Aunque a primera vista pareciera una cinta con alto grado de romance habría que empezar por aclarar que esta cinta trata más sobre el enorme dolor que causan las acciones de nuestro pasado, tanto a terceros como incluso a nosotros mismos y que no pueden cambiarse. Cuando Michael conoce a Hanna, éste desconoce al igual que nosotros mismos el pasado de la mujer, pero ante su árido comportamiento, su aspereza y su duro semblante, no es muy difícil imaginar las terribles cosas se ocultan detrás de sus ojos oscuros. Algunos años después cuando Michael lo descubra, su dolor, su sorpresa, su inmadurez o quizás su cobardía lo llevan a equivocarse tanto de acción y omisión que las consecuencias podrían ser irremediables.
Michael era apenas un adolescente, un estudiante con varios libros dentro de su mochila y Hanna una mujer que le doblaba la edad y que amaba que le leyeran y a partir de que ambos se topan un día en la calle inician un improbable romance, en el que a escondidas se reunían por las tardes para que ella le enseñará las técnicas del amor y para que él le leyera desde los clásicos universales hasta las novelas modernas, aunque a veces el orden de sus encuentros variaba. Sin embargo un día sin mayor explicación Hanna desaparece y desde entonces Michael ya no el será el mismo para siempre.
Aunque a primera vista pareciera una cinta con alto grado de romance habría que empezar por aclarar que esta cinta trata más sobre el enorme dolor que causan las acciones de nuestro pasado, tanto a terceros como incluso a nosotros mismos y que no pueden cambiarse. Cuando Michael conoce a Hanna, éste desconoce al igual que nosotros mismos el pasado de la mujer, pero ante su árido comportamiento, su aspereza y su duro semblante, no es muy difícil imaginar las terribles cosas se ocultan detrás de sus ojos oscuros. Algunos años después cuando Michael lo descubra, su dolor, su sorpresa, su inmadurez o quizás su cobardía lo llevan a equivocarse tanto de acción y omisión que las consecuencias podrían ser irremediables.

El director Stephen Daldry refuta con esta realización su amor por los libros y la literatura, entre sus anteriores filmes destaca Las Horas, realizando una cinta que aunque cuenta una intensa historia de amor, dolor y sufrimiento, la naturaleza fría y callada de la Alemania de la pos guerra dicta desapasionados y hóstiles comportamientos de sus personajes haciendo por momentos demasiado evidentes sus debilidades y equivocaciones que de pronto uno empieza a odiarlos pero luego a compadecerlos.
Aún así Una pasión secreta o El Lector, su correspondiente nombre original, es una cinta que con un desarrollo sencillo tanto narrativo como técnico y por medio de imágenes latentes y cercanas provoca instantes de ternura, dolor, confusión y carnal amor que se va desvaneciendo irremediablemente, al igual que tarde o temprano llegamos a la página final de nuestro nuevo libro favorito.
Una película quizás no para todos, pero una experiencia dura y sútil al mismo tiempo, para quienes esten dispuestos a abrirle su corazón como un libro abierto.
Yo opino: * * * * / * * * * *
(The Reader, Stephen Daldry, E. U. / Alemania, 2008.)
Comentarios
Fíjate que no la vi; duró nada en cartelera. Pero el fin de semana antepasado, vi el libro en la Gandhi; está publicado en la colección de minis de Alfaguara.
En fin, a ver si sale en DVD
Saludos
Besos.
Saludos Paola. :)
Saludillos ;)
Me dejo un poco confundida al final, no por la pelicula, sino por mi propia opinion respecto a ella.
Yo siempre saco una "moraleja" por así llamarle, de cada película que veo; pero esta película no me dejo ninguna, o al menos no una fácil de descifrar.
Sin embargo, quedé satisfecha, me hizo pensar, en muchas cosas; en como afectan las decisiones particulares a mas de una persona, en como hemos sido entrenados para ver todo en blanco y negro.
No me gusta pensar que en cierta forma, intencional o inintencionalmente, esta historia busca que simpaticemos con algo que hemos antagonizado por años, los nazis, o las personas que se encontraban del otro lado, los victimarios.
Nos gusta pensar que eran malvados, que inflingian dolor por decisión y satisfacción propia; pero esta película pone en perspectiva como para algunos de ellos era sólo un trabajo, una manera de sobrevivir, lo cual sin embargo no aminora la gravedad del crimen.
En fin, mejor no entrar en temas delicados; me gusta pensar más en esta película como una historia de amor, más que romance, de amor genuino, pero imposible.
Saludos ;)
Que tal Laura. Tu comentario es totalmente acertado y digno de una persona inteligente y sensible. :) Es lo padre, que las cintas nos provoquen cosas, que no nos dejen indiferentes.
Saludos a todos.