¿El mes de la generosidad... o el negocio?
Diciembre. Un mes complicado. Un mes de religión, de fiesta, un mes de recuento y de proyecciones; un mes de contrastes. El solo evento que se realiza año con año a principios del mes abre la pregunta. ¿Es un mes de generosidad o de negocio? ¿Es un mes de bondad o de regalos?
Desde un principio me e mostrado en contra del Teletón, nunca he donado, aún y en contra de las miradas de reproche de compañeros de trabajo y familiares. Y esta bien, estoy de acuerdo en que es una buena causa y que en México hay muchos niños discapacitados de escasos recursos que necesitan atención medica que no pueden pagar. Pero... ¿Es necesario montar un espectáculo para lograrlo? ¿Es necesario utilizar a los niños y sus familias para su objetivo? ¿El fin justifica los medios? ¿Es la lástima el único medio para despertar nuestra generosidad? ¿Es con nuestros bolsillos la única forma en que les interesa demostremos nuestro apoyo? ¿Es el Teletón para Televisa, Banamex y las múltiples empresas donadoras, la forma de disminuir sus impuestos anuales, mejorar sus finanzas o sólo una causa noble y desinteresada?
Lo siento, pueden llamarme Grinch o Pinch, pero yo no voy a donar, ni ver a Lucerito llorar, ni veré a los niños beneficiarios contar tu triste historia... Y como cada vez que la realidad me asusta recurro al cine, esta vez veré dos cintas que hablan de dar y quitar, de dar y darse. Quería presentarles una lista mas larga, pero sólo encontré estas dos, tal vez ustedes me ayuden a completarla. Y si al final del día les nace donar, háganlo, si no, hay otras formar de dar. Diciembre esta aquí... abracémoslo.
Dogville.
El Festín de Babette.

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