King Kong.

"¿No me digas que King Kong se trata de que lo pescan en la selva, lo llevan a la ciudad, se escapa y arma un gran desastre?" Me preguntaba alguien, a lo que yo conteste: Si. "No pues así, que chiste." Y es que la verdad, el nuevo proyecto de Peter Jackson despertó el escepticismo de mucha parte del público, pues... ¿Qué podría tener de novedad una cinta que se a realizado dos veces y que además cuenta con una secuela que de milagro no se llamo El Hijo de King Kong? Pues en esta ocasión, la sorpresa es muy buena.

Peter retoma la ya mítica historia de amor de una bestia domada por una bella mujer, esa historia que ya todos conocemos y llevamos en nuestra memoria, la actualiza y logra crear un espectáculo con todos los adelantos de la tecnología, violento e intenso, a la altura de la nueva generación del público, dándole nuevos aires y colaborando para que el rey Kong sobreviva al paso del tiempo.

Pero cuidado, este no es un King Kong tierno y pachoncito, este es el rey de la selva dispuesto a atacar con toda su furia a quien se interponga entre él y su amada, un enorme gorila de colmillos afilados y múltiples cicatrices que anteriores batallas le dejaron. Andy Serkis, el actor que dio vida a Gollum, vuelve a actuar detrás de un disfraz digital para darle vida a una de las bestias más recordadas del cine, interpretación para la cual utilizaron patrones de comportamiento de gorilas reales, que a veces se parecen a las humanas, dotando al enorme personaje de una realidad palpable, que no hace ver al personaje, no solo como una bestia, si no como un ser vivo, de psicología compleja.


Pero en la cinta también hay humanos, una larga fila de actores, comenzando con la bella Naomi Watts, interpretando a Ann, una bella actriz de burlesque, que más tarde se vuelve la perdición de nuestro chango favorito. Jack Black interpretando a un obsesivo director de cine, recordando por momentos a Orson Wells, cuya obsesión se va volviendo peligrosamente en ambición. Y el heroé inesperado a cargo de ni mas ni menos que, Adrien Brody. Apoyados en un muy buen grupo de personajes, que no son desechables y que aportan intensidad y vigor a la trama. Hasta Jamie Bell, recordado por el bailarín Bily Elliot, tiene sus momentos como el valiente chalán del barco Venture.

La cinta esta plagada de escenas de acción intensas, violentas y largas, que a veces, tocan el limite de la exageración. Manteniendo al espectador en tensión a lo largo de las casi 3 horas que dura la cinta, la crueldad de la selva y los habitantes de la Isla Skull van exterminando con lujo de violencia a los personajes, algo que se ve cada vez menos en el cine, para después cerrar con la silenciosa y memorable escena de las avionetas en un alto edificio de Nueva York, en los tiempos de la Gran Depresión.

No cabe duda, es una cinta grande para un gorila grande.

Comentarios

ANiS dijo…
La ire a ver y prometo despues comentar... jajajaj
SALUDOS =)
Switch! dijo…
Quería ir a verla hoy, pero no se pudo, a ver la próxima semana...
Kill Drum dijo…
Primo...Tons...Voy o no voy?...

No kiero mal-gastar mi lana...De por'si ando bruja...Ah pero muchos regalos de navidad...O Vanidad?...

En fin...

Saludos...
Luis Luna dijo…
Saludos Anis... Espero tus comentarios!

Saludos Switch... Eso de las compras... digo la navidad nos altera los planes a todos.

Primo... Si ve, de todas las pelis de entretenimiento que hay ahorita esta es la mejor, si vale el boleto. Saludos.
Polly Harvey dijo…
Hola Estoy paseándo por aquí por vez primera y me ha gustado mucho tus reseñas, son breves, claras y concisas sin tanto rollo.

Estaré visitándote.

Saludos!!

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