Ceguera.

Imagina. Imagínate por un minuto que en un día cualquiera en una ciudad que podría ser cualquiera, en el agitado tráfico de la mañana, de pronto un hombre pierde la visión. Pero esta no es una ceguera cualquiera, no es una de oscuridades, sino una blanquecina, como si demasiada luz golpeara sus ojos. Imagina que éste fue tan solo el primero, que pronto la ceguera se propagaría como si se tratara de un simple resfriado y va contagiando a todas las personas con las que tiene contacto. Las autoridades reaccionan de inmediato y ordenan cuarentena para todos los contagiados. Pero esta no es una cuarentena normal, es una muy inhumana, los enfermos son confinados a un antiguo hospital psiquiatrico rodeado de militares que estan dispuestos a dispararles si intentan escapar.
Hasta ese lugar, con pequeño número de enfermos llega un doctor y su mujer, quien a pesar de estar en contacto con la enfermedad aún no se ha contagiado pero está ahí fingiendo estar ciega para no separarse de su marido y cuidarlo en todo momento. Los contagiados empiezan a llegar por decenas y luego centenas, pronto el lugar se llena, mientras que afuera el mundo se encuentra en pánico, mientras que se intenta encontrar una explicación ya no digamos una cura. Pero adentro, la situación esta cada día más insoportable y la enfermedad, la ceguera, se vuelve el pretexto para desatar los instintos más bajos y terribles a los que puede aspirar la naturaleza humana y mientras los ciegos tienen que luchar por sobrellevar su enfermedad, deben luchar además con otros enfermos que intentan mantener el control del lugar y sobre sus vidas. La mujer del doctor, la única que puede ver, siente que quizás es la única que puede hacer algo y ayudar.

Meirelles juega a ensuciar cada toma, la fotografía es tan deslavada, desangelada y blanquecina que es difícil encontrar alguna imagen que resulte agradable a la vista, mucho menos cuando la cámara se encuentra descuadrada y sucia a cada momento que a veces solo nos es posible observar a los actores de manera indirecta, en algún rincón o rendija. Gael García Bernal, Alice Braga, Sandra Oh y Danny Glover complementan el reparto mientras que Mark Ruffalo interpreta al doctor y la siempre bella Julianne Moore como su mujer, el centro de la historia.
Y justo cuando la cinta parecía totalmente terrible y su desenlace aún más estremecedor, de pronto es visible una tranqulizadora esperanza dándole a la cinta un cierre que tal vez podría rayar en lo poético. Como si la cinta, después de llevarnos a las profundidades de la oscuridad, nos llevará de un salto hacia la esperanzadora luz.
Yo opino: * * *.
(Blindness, Fernando Meirelles, Canada/Brazil/Japón, 2008.)
Comentarios
No la he visto, pensaba hacerlo mañana, pero veo en la cartelera de Cinépolis Universidad, que ya casi la quitan, dejándola únicamente en el horario nocturno [el publico de Cinépolis Universidad, es adepto a puro churro hollywoodense, entre más churro sea, más publico tiene un film].
Sobre lo que dices del "final esperanzador", no sé que tal fiel sea al libro, pero en éste, el final es digamos "feliz"
Saludos
Pero el mayor error es el guion. Dios, se olvidaron de los personajes pero matón, sólo le dieron tiempo a Jilianna Moore, algo a Mark Rufalo y tmb a garcia bernal, excelente como villano. Pero al niño, al del parche de pirata, a la de lentesoscuros...a la japones, que pex, porque estaba tan deprimida?
Total, cinta que sólo narra la historia de un acontecimiento pero se olvida de las historias de los personajes.
Saludos!!!
La verdad es de las pelis que no me dan ganas de leer el libro.
Besos.
Saludos.
Saludos Negro.
Tienes razón Álvaro, se olvidaron de desarrollar a varios personajes, lo cual hubiera enriquecido mucho la cinta. Saludos.
Saludos Paola. :)
Saludos Otro, bienvenido. :)
Que hay Paxton, yo soy de la liga de la defensa del final feliz, bueno claro, cuando éste es necesario, aquí yo creo que era justo, si no la película sería una carnicería.
Saludos a todos.