Hamlet 2.

Esta es una de esas películas que no sé muy bien si recomendar o no, puesto que aunque tiene lo suyo, es una de esas comedias tan simplonas y tontas que pareciera que la realizaron como una auto broma, con un guion realizado en un par de horas o de a tiro improvisado, pero aún así desde hace mucho tiempo no me reía tanto como con esta nueva cinta de los creadores de South Park.

La historia es sobre Dana, un tipo apasionado de las artes escénicas, pero que por causas del destino terminó actuando solo en comerciales de hemorroides y otros productos igual de patéticos, por lo que se refugia en una preparatoria de Tucson donde dirige la clase de teatro, que cuenta con dos estudiantes, donde presenta bonitas obras teatrales basadas en éxitos cinematográficos como por ejemplo Erin Brockovich.

El asunto se complica cuando recibe una camada de nuevos estudiantes que como no pudieron ingresar a otros talleres, se presentan en teatro para hechar relajo y realizar cualquier otra actividad menos actuar y para terminar de amolarla, la asignatura de Teatro, la cual se imparte en un rincón de la cafetería o del gimnasio, podría ser recortada en los próximos meses, por que como siempre sucede en la vida real, no hay dinero para teatro ni para el arte.

Así que para salvar su clase e interesar a sus nuevos alumnos, Dana, prepara una nueva obra titulada Hamlet 2, lo cual es bastante ridiculo, incongruente, políticamente incorrecto y estupido, considerando que la obra original, la obra cumbre de la dramaturgia universal, culmina con todos los personajes centrales muertos.


Pero eso no es un impedimento para el obsesionado profesor de teatro, quien prontamente resuelve los inconvenientes y arma un espectáculo teatral, musical, multidisciplinario, con pantallas de video y actores volando por los aires, en donde Hamlet, el protagonista interpretado por un bato latino, viaja al pasado en una máquina del tiempo acompañado de Jesús, o sea Jesucristo, para evitar que su madre muera de envenamiento, que Ofelia se ahoge en el río y confesarle su incondicional amor, para después enfrentarse a Laertes, aquí sexualmente ambiguo, en un duelo de esgrima con sables de luz, para después detener el combate y hacer las paces.

Para después, increíblemente, en una escenita de apenas unos cuantos segundos Hamlet enfrenta a su padre a través de una pantalla, en un momento brillante y conmovedor.

Y como si el asunto no fuera ya lo suficientemente ofensivo, la obrita incluye un número músical dedicado a Jesús, donde se comenta que su cuerpo atlético de nadador es bastante sexy.

Además de toda esta locura, Elizabeth Shue, laureada actriz de Adiós a Las Vegas, aparece interpretándose a ella misma, quien decepcionada del mundo de la actuación trabaja ahora como enfermera en una clinica de fertilidad.

Si ustedes creen que ya les conté todo y les eche a perder la cinta, están equivocados, la cinta tiene tantos detalles, todos ocurriendo uno después del otro, que tal vez, sería conveniente verla un par de veces para captarlos todos. Pero definitivamente no es una película para todo público, quizás el grado de diversión aumenta considerablemente, dependiendo de que tanto te identifiques con las totalmente deschabetadas situaciones.

La cinta que estuvo en cartelera en Estados Unidos apenas un par de semanas, posiblemente no logre llegar a las salas mexicanas pero ya se puede encontrar en dvd en algunos blockbusters.

Yo opino: * * *.

(Hamlet 2, Andrew Fleming, E. U., 2008.)

Aquí un hilarante e hiriente número musical, véalo bajo su propio riesgo. :p

Comentarios

Paola R. dijo…
Hola amor, pues si, es una película excelente para pasar un rato divertido, ah como me hizo reir!, lo mejor de todo es que aunque es una película que puede llegar a insultar o ridiculizar ciertos personajes y situaciones no te hace odiarla, sino tomarlo en broma, cosa que muy pocas películas logran.
En fin una comedia tonta, que de verdad me gusta.

Entradas más populares de este blog

La Hermandad de la Guerra.

Pedro Infante vive.

El Sueño de los cuartos infinitos.