El Curioso Caso de Benjamin Button.


No es de extrañarse que para el póster de esta cinta hallan decidido colocar solamente la cara de su protagonista, una de las máximas estrellas de la industria, con retoques digitales que lo hacen ver viejo, arrugado y decrépito, considerando que en aquel extraño lugar llamado Holywood se venera la juventud y la belleza y se hace hasta lo imposible para conservarla sin importar cuánto cueste o duela. Pero haciendo a un lado las frivolidades, la nueva cinta de David Fincher, tiene algunas buenas cosas que ofrecer.

La historia, basada en un relato corto de F. Scott Fitzgerald, se centra en el nacimiento de un extraño bebé llamado Benjamin que presenta todas las dolencias y características de un anciano de 85 años y conforme avanza el tiempo va rejuveneciendo mientras que observa el envejecimiento y muerte de las las personas que se encuentran a su alrededor, incluyendo a Daisy, el amor imposible de su vida.

Fincher, receta una cinta exagerada y grandilocuente, donde se narra las diferentes estaciones en la vida de este ser y la forma en la que atestigua la vida a su alrededor a travéz de su extraña condición que nada en contra corriente del mundo entero, resultando una cinta sobre el amor, la vida y la innegable prescencia de la muerte en cada paso de la vida.


El filme cuenta con recursos narrativos repetitivos y algo trillados, como por ejemplo las escenas del hospital donde una anciana Blanchet le cuenta la historia a su insulsa hija y con un guión que viaja sin muchas prisas, que en más de una ocasión se siente estacionado innecesariamente en alguna de las fases de la historia, por lo que algunos de los capítulos se sienten sobrados, excesivamente largos y sin ninguna aportación directa al transcurrir del personaje, diluyendo así el corazón de la cinta; el impedido romance entre Bejamin y Daisy.

Ese tipo de escenas que sólo sirven como pretexto para que la apabullante producción se luzca con la recreación de las diferentes épocas y escenarios, lo cual logran y con creces. Aunque esas referencias culturales e históricas que colocan incluso de una sutil forma son realmente innecesarias y hacen acreedora a la cinta de justificadas comparaciones con la otra excesiva Forrest Gump.

Aunque resulta bastante difícil juzgar el trabajo actoral de un grupo de personas de diferentes edades y condiciones físicas que son retocadas digitalmente en un ejercicio impresionante de efectos visuales y maquillaje para crear el personaje central la cinta, Brad Pitt realiza una intervención intensa e interesante en la que a pesar de ser joven en apariencia, en el interior es un hombre maduro, que expresa sabiduría y entendimiento sobre la vida y el amor en todos sus actos y expresiones, lo cual es bien ejecutado por el actor.

Pero sin duda los reflectores deben estar sobre Cate Blanchet, quién como acostumbra, deslumbra con su eterna blancura, su bella figura realizando movimientos dancisticos y desarrollando las diferentes edades de su personaje y no hay que hacer a un lado a la bella Taraji P. Henson como la abnegada, dura e inspiradora madre adoptiva de Benjamin.



Pero aún y con todo esto en su contra, la cinta tiene algunos puntos a su favor y se conecta directamente con su público y aunque estoy conciente que todo esto es el resultado de los engranajes de una industria calculadora, algunas de sus notas acerca del amor y la muerte se sienten bastante honestas y es capaz de despertar una serie de sentimientos tan intensos, reales y agobiantes que uno podría olvidar o perdonar todos sus detrimentos artificiales, solemnes y formulaicos. En suma El Curioso Caso de Benjamin Button es una aventura aunque imperfecta, interesante y descarnada. Que aunque pareciera tratar solo sobre la muerte, termina versando sobre la fugaz aventura llamada vida.

Yo opino: * * *.

(The Curious Case of Benjamin Button, David Fincher, E. U., 2008.)



Comentarios

paztor dijo…
La neta tengo muchas ganas de ver esta película, nomas por tratar un tema hasta cierto punto original, suena muy entretenida.
Beto Cárdenas dijo…
definitivamente no es mi tipo de pelicula, segun lo que me platican, pero habra que darle una oportunidad.

y sobre andar en moto, las descargas de adrenalina son proporcionales a lo peligroso que es :(

pero siempre tratamos de hacerlo responsablemente y con mucho cuidado :)
marichuy dijo…
Luisito

Con perdón de la Real Academia de la Lengua... pero Benjamin Button me dio una hueva tremenda; es una plasta de película, pretenciosa y cansina.

Saluditos

Marichuy venenosita
Luis Luna dijo…
Saludos Beto y Paztor.

Hola Marichuy, si es una película complicada, es pretenciosa y cansina, pero al final le perdone algunas cosas por que me hizo sentir cosas muy intensas. Y eso casi nunca me pasa.

Para mi si una película no me hace sentir algo, es una total perdida de tiempo, a esta le sobra como una hora de película y no creo volverla a ver.

Saludos y gracias por pasar por acá.
Paola R. dijo…
Hola amor... pues que te digo... tu sabes lo que opino... y aún así...
me encantó la película y NO es para todo el mundo aún y cuando es HOLLYWOODENSE, mientras a unos les da una "hueva" enorme, a otros los hace sentir sin ni siquiera notarlo algo completamente extraño que es confuso, bonito y desagradable a la vez, en fin, cuestión de enfoques.

Y de compararla con Forrest Gump, ahí si con el perdón tuyo y de los "adoradores" del cine que idolatran y excelsan tal película, no lo sé porque esa para mí me pareció una tremenda porquería y pérdida de tiempo.

Pero como te digo, cuestion de gustos y enfoques. Cada quien ve...
Besos cariño.

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