Solo un sueño.

En un suburbio cualquiera, sobre la avenida Revolutionary, en el número 115, se encuentra una enorme casa de fachada blanca, hermosa y orgullosamente de pie, la cual es habitada por los Wheelers, una familia modelo, respetada y admirada por todos sus vecinos, formada por la excelente pareja de April y Frank y sus dos hijos, quienes en aquel recinto parecen llevar una cómoda y próspera existencia. Pero adentro de aquellas paredes, la realidad es otra; una desgarradora lucha se esta sucediendo que podría romper para siempre aquella felíz ilusión.

Años atrás cuando April y Frank llegaron al vecindario, ambos jóvenes y recién casados, estaban llenos de vida y hambrientos de mundo, ella intentaba ser una actríz, mientras que él tomaría un empleo en el quinceabo piso de una fábrica cualquiera hasta encontrar su verdadera vocación y mientras ambos se instalaban en la casa se prometieron a sí mismos que nunca permitirían que el mundo que los rodeaba los detuviera en su camino por la vida. Ahora la realidad y los años les han caído encima, ambos aburridos y cansados, se escurren por los días como fantasmas, pero algo esta a punto de cambiar, algo escondido en el interior de ambos emerge y prometen aventurarse con un arriesgado plan para escapar de la vida ordinaria que llevan y buscar nuevamente la felicidad. Pero ese mismo plan que podría catapultarlos a una vida sin límites, es también el mismo plan que podría destruirlos y separarlos para siempre.

Basado en la célebre novela de 1961 de Richard Yates, Sam Mendes realiza una intensa cinta que a pesar de que retrata el esplendor de la vida americana de los 50's donde la vida ideal estaba llena de comfort y seguridad se conecta en algunos puntos con la existencia global actual, realizando una excelente puesta en escena combinando la actuación cinematográfica con la teatral, de donde proviene el realizador, utilizando un hábil reparto que logra inmiscuirnos por completo en la trama.

Una brillante y limpia fotografía, casi de forma clínica, retrata una sencilla pero efectiva recreación de la época donde el humo de los cigarros abrumaba cualquier espacio y los martinis desfilaban sin demasiado pudor por las mesas, todo enmarcado por un excelente trabajo de edición y continuidad que llenan de movimiento las escenas que van de entre la tranquila inmovilidad hasta el drámatico dinamismo.

Leonardo DiCaprio realiza un trabajo notable y entregado aunque sus debilidades y limitaciones quedan expuestas, aún no es ese tipo de actor que logra transformarse cinta tras cinta, pero esto tal vez no le sea tan necesario. Mientras que Kate Winslet, en el que podría ser su mejor año, en el que por fin podría llevarse un Oscar por su trabajo en The Reader, realiza aquí una actuación que ya ha obtenido el Globo de Oro, otras nominaciones y reconocimientos, un trabajo intenso y valiente, que carga en sus hombros gran parte de todo el concepto de la cinta, ese espíritu revolucionario que intenta oponerse a la mediocridad y opulencia de la época.

Al final la cinta se erige como una intensa batalla entre sus dos protagonistas, una lucha a muerte para intentar descubrir quien de los dos es más valiente y quién más cobarde, para así decidirse entre arriesgarlo todo y tomar a la vida por los cuernos o conformarse a tener una pacífica y cómoda existencia. ¿Tú qué elegirías?

Yo opino: * * * *.

(Revolutionary Road, Sam Mendes, E. U./Inglaterra, 2008.)

Comentarios

Paola R. dijo…
Cariño.
La película me gustó, me hizo sentir un nudo en la garganta.

No es de mis favoritas, pero agradezco que DiCaprio ya no aparece como el galán estúpido y jovenzuelo de siempre y de ella, pues no creo que se merezca galardón, pues me pareció el mismo personaje y su misma actuación de otras pélículas, sorry.
En fin, a pesar de eso, me gustó la película, tal vez es simple. Muy buena fotografía.
Besos.
Javy Regio dijo…
luisillo........
yo difiero de tu señora, porque parami dicaprio nunca ha sido el galan convencional y trata de demostrar que sabe actuar en cada pelicula que hace, de kate si tiene razon, o sera que nos acostumbramos a su excelente actuacion cinta tras cinta???

pasando a otra cosa..........
ya no has regalado boletas, que paso con eso????

jajaja
te mando saludos y aunque ya no tengo tanto tiempo espero proximamente seguir con el "cineralia pirata".
Eddney Todd dijo…
Me da gusto q coincidamos con esta cinta. Es tan sustancial... me da la impresiôn de que hay escarvar bien profundo en ella para poder comprenderla totalmente.

Me alegra también que destaques la actuaciôn teatral. También lo percibî asî.

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